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Pastores: Tito y Delmy Escalante

Visión

"Ser una congregación de gente sana y libre que bendice a sus miembros y amigos con el Evangelio de Jesucristo en un ambiente de amor, respeto y aceptación"

sábado, 13 de marzo de 2010

En busca de la felicidad, parte I

La felicidad es un ideal que ha sido perseguido por toda la humanidad, sin embargo parece ser que pocos son los que la han encontrado. Y algunos nunca han podido declararse felices.

Surge entonces la interrogante ¿Cuál es la receta para la felicidad? Alrededor de esta pregunta hay una importante serie de mitos, que van desde el romanticismo hasta el materialismo. Sin embargo aunque se han desarrollado teorias, cursos de felicidad y terapias que van desde "ir de compras" hasta "la terapia de la risa", las personas siguen limitadas a pequeñas experiencias volátiles y efimeras, que no logran producir satisfacción permanente en la vida humana.

Debido a esto hemos caído en el existencialismo, el fatalismo, el pesismismo y el sinsentido. Porque aún y con todos los avances tecnológicos, seguimos anhelando un poco de verdadera felicidad, un poco de genuina alegría; que no dependa de factores externos, pues estos están propensos a modificaciones y a cambios que escapan de nuestro control.

Hubo un hombre que tuvo literalmente todo lo que un mortal de su época pudo desear y llegar a tener, desde lujos hasta la mayor cantidad de mujeres asignada históricamente a un solo hombre, su nombre es Salomón, el hijo del rey David. En sus reflexiones finales, él afirma que el todo del hombre es disfrutar de la cosas, simples y sencillas de la vida.

El problema de los seres humanos de esta época, es que hemos extraviado precisamente eso, que para Salomón constituía la receta para la felicidad; la capacidad de disfrutar de lo simple y lo sencillo. Desde que nos volvimos complejos y sofisticados, tambien dejamos de ser felices.

Para cualquiera que desee una vida caracterizada por la felicidad, la recomendación es :volvamos a disfrutar de las cosas simples y sencillas de la vida, recordemos que el alimento es más importante que la vajilla en la que esta servido, que el cuerpo es más importante que la ropa que lo viste, que la salud es más valiosa que el oro y los diamantes, que conversar es más importante que el modelo del celular que usamos, que dormir es más valioso que el precio de la cama, que el amor no se puede comprar con dinero, y que lo que nos resta por vivir puede ser mejor que lo que hayamos vivido, que lo eterno es más precioso que lo temporal.

Parece ser; despues de todo, que Salomón tenía razón cuando afirma "Nada hay mejor para el hombre que comer y beber, y llegar a disfrutar de sus afanes. He visto que también esto proviene de Dios,25 porque ¿quién puede comer y alegrarse, si no es por Dios?" Eclesiástes 2:24-25

Es Dios quien nos capacita para disfrutar del sabor del agua, de la sonrisa de nuestros hijos, de un bello amanecer, del abrazo de un padre, del amor de nuestro cónyuge, de un viaje por el campo, de lo sonido de la creación y de esta vida que él nos ha dado.

Tu mereces más que momentos de felicidad, tu mereces una vida feliz, esta es la vida abundante que Cristo ofrece en Juan 10:10 "El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia".

Espera la próxima semana la seguna parte de cuatro, de la serie"En busca de la felicidad".

Con cariño Tito Escalante
Pastor de Templo Cristiano Bendición



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